Torsten Almén

Radiólogo sueco (1931-2016), profesor y chairman del Departamento de Radiología del Hospital Universitario de Malmoe, considerado como el padre de los medios de contraste no iónicos.

Llevó a cabo sus estudios de medicina en la Universidad de Lund, graduándose en 1958, realizando ulteriormente su residencia en radiología en Malmoe. Su tesis doctoral estuvo relacionada con los efectos de los medios de contraste en la función hepática.

Preocupado por los episodios ocasionales de dolor severo producidos por los agentes de contraste en el curso de los procedimientos angiográficos, postuló la teoría de que la alta osmolalidad de los contrastes iónicos era la responsable del dolor. Así surgió la idea de producir un medio de contraste no iónico.

Para ello el Dr Almén inicio estudios de química, que continuó durante su estancia en 1967-68 como profesor visitante en la Universidad de Temple en Filadelfia. Allí convencido del efecto del material de contraste iodado sobre las células sanguíneas y estructuras vasculares, estudió la microcirculación en murciélagos, a nivel de cuyas delgadas alas pudo comprobar los nocivos efectos de los agentes hipertónicos.

Patentó varios principios químicos para disminuir la osmolalidad, ofertando a varias compañías suecas e internacionales el participar en el desarrollo de un nuevo medio de contraste iodado, sin obtener respuesta, hasta que una compañía noruega: Nyegaard tomó en consideración su iniciativa, previsión que posibilitó su desarrollo, de una pequeña compañía farmacéutica local hasta una de las mayores del mundo: la actual Nycomed.

Nombrado profesor de radiología en la Universidad de Lund en 1986 siguió trabajando en sus ideas, familiarizándose con las fórmulas de los distintos medios de contraste, comprobando sus efectos en la práctica clínica y sugiriendo los cambios que debían realizarse en dichas fórmulas para disminuir los efectos nocivos y el dolor producido por los mismos.

Cuando la resonancia magnética hizo su aparición comenzó a estudiar los contrastes de gadolinio, realizando importantes contribuciones en este campo, desarrollando la idea de una molécula básica a partir de la cual se derivasen los distintos contrastes de gadolinio. Su perspicacia le llevó a inventar un método para calcular la tasa de filtración glomerular mediante el aclaramiento plasmático de iohexol, considerado hoy como el método estándar en un buen número de países.

Con los años se convirtió en el investigador en medios de contraste más emblemático del mundo, creando a su alrededor un sólido grupo de trabajo constituido por jóvenes investigadores.

Elegido miembro de la Real Academia de Ciencias Sueca en 1989, recibió también otros reconocimientos: el prestigioso Premio Nordic Fernström en 1987 y la Medalla de Honor Antoine Beclere. En 2015 sugirió que algunas moléculas de gadolinio tenían propiedades antioxidantes, observación de gran potencial terapéutico, que publicó junto al Profesor Louis Ignarro, laureado con el Premio Nobel en 1988.

Trabajó en muchos otros campos: nebulizadores, baterías, estructuras óseas… lo que justificó un gran número de patentes. Era un apasionado de la música, tocaba la flauta, el oboe y el piano, siendo capaz de ilustrar con gran éxito el fenómeno de la resonancia en su oboe.

Brillante científico era además un gran ser humano, sencillo y discreto aun a pesar de sus descubrimientos.