Mariano Rovira Molist

Médico catalán (Vic, 1925-Barcelona, 2006), considerado como el pionero de la neurorradiología española, fundador de la escuela de dicha disciplina en nuestro país.

Comenzó sus estudios de medicina en la Universidad de Valladolid, finalizándolos en la de Barcelona en 1950. Su vocación neurológica se inició en 1948, como alumno interno en el Servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico de Barcelona, dirigido por el Dr. Adolfo Ley Gracia. Médico adjunto de este Servicio a partir de 1950, fue posteriormente jefe clínico hasta 1966.

Durante los primeros años, practicó simultáneamente la actividad neuroquirúrgica y las exploraciones neurorradiológicas, alcanzando en este último campo un gran renombre por su depurada técnica.

A partir de 1966, se dedicó exclusivamente a la neurorradiología, siendo impulsor en España de técnicas tales como la ventriculografía, la mielografía y la arteriografía cerebral. Ese mismo año, pasa a ser médico adjunto del Servicio de Radiología del Hospital Clínico de Barcelona, para en 1974 acceder a la Jefatura del recién creado Servicio de Neurorradiología del Hospital Valle de Hebrón, donde ejerció sus funciones de forma ininterrumpida hasta su jubilación en 1995.

Realizó distintas estancias formativas en el extranjero, destacando las llevadas a cabo en el Kantonsspital de Zurich con los Dres. Hugo Krayenbühl y Gazi Yasargil, donde aprendió la técnica de la cirugía estereotáxica, y en el Hospital Pitié Salpetrière de París con los Dres. Cavanis y Boris.

Con más de un centenar de publicaciones y comunicaciones, entre las que destacan los estudios sobre angiografía percutánea (1950), cirugía estereotáxica (1961) y sobre la aplicación inicial de la tomografía computarizada en neurorradiología, llevó a cabo también interesantes estudios sobre las indicaciones de la angiografía en los accidentes vasculares del encéfalo, la anatomía de las arterias del primer segmento del sifón carotídeo, la meningitis tuberculosa, la atrofia cerebral en pediatría, el estudio radiológico de la silla turca vacía, las malformaciones de las paredes ventriculares asociadas a cromosomopatías y sobre la técnica de sustracción en neurorradiología.

Verdadero líder de escuela, fue una referencia para gran número de neurorradiólogos españoles de las generaciones ulteriores, entre ellos, por mencionar alguno, los Dres. Ruscalleda, Viaño, Barluenga, Torrens y Romero.

Socio fundador de la Sociedad Española de Neurorradiología (SENR) en 1973, fue secretario de la misma hasta 1975 y ulteriormente vicepresidente (1980-81).

El Dr. Rovira fue también fundador, promotor y director del Centro Radiológico Computarizado de Barcelona (CRC) donde se instaló, ya en 1974, uno de los primeros aparatos de tomografía computarizada orientado de modo preferente a la realización de estudios neurorradiológicos.

Máximo representante de la neurorradiología española a nivel internacional, mantuvo una activa participación en múltiples congresos y reuniones científicas europeas y americanas, siendo presidente del VII Congreso de la Sociedad Europea de Neurorradiología, que se celebró por primera vez en España, en la ciudad de Barcelona, en 1977.

Todos sus compañeros y discípulos destacan de él no solo su profesionalidad, sino su gran humanidad, elevada cultura, sentido de la amistad y también, por qué no decirlo, su gran sentido del humor.

La saga Rovira ha tenido continuidad, pues Mariana, su hija, es una reputada radióloga, y su hijo Alex, uno de los mejores neurorradiólogos del país y actual presidente de la Sociedad Europea de Neurorradiología.