Manuel Pedro Sanz Marín

Radiólogo español (1943-2019) formado en Estados Unidos, considerado como uno de los introductores y pioneros de la tomografía axial computarizada y la resonancia magnética en España.

Natural de Sevilla, tras realizar los estudios de la licenciatura y especializarse en medicina interna, su contacto en el Hospital General de Asturias con el Profesor César Pedrosa le encamina hacia la radiología. Se traslada a Estados Unidos, donde adquiere una amplia formación, inicialmente en anatomía patológica y ulteriormente en radiología general y vascular.

Tras su vuelta a España desarrolla la mayor parte de su actividad profesional en Barcelona, en el Hospital Valle de Hebrón, en el Departamento de Radiología que lideraba el profesor Luis Salvador Fernández Mensaque; un Departamento, en aquella época, plagado de grandes figuras: José María Rius como jefe de radiología vascular, Mariano Rovira en neurorradiología, Rafa Salvador en radiología mamaria….

El Dr Sanz supo ganarse su sitio, jefe de sección de radiología general pronto destacó por sus grandes conocimientos y trato afable y cordial. Era el encargado de las sesiones semanales que se hacían con el Departamento de Medicina Interna, integrado por los sucesores del famoso cátedro el profesor Pedro Pons; los casos más raros y complejos eran resueltos con especial habilidad por el Dr. Sanz, que aunaba a sus descripciones radiológicas sus amplios conocimientos clínicos y de anatomía patológica, conversando de tú a tú, cosa no frecuente en aquellos años, con sus prestigiosos colegas de medicina interna.

Enamorado de la docencia y del estudio hacía las delicias de sus residentes, estar junto al Dr Sanz equivalía a recibir una lección magistral cada día. Labor docente que coordinó con la de profesor titular de la Universidad Autónoma de Barcelona, plaza que ganó tras brillante oposición y desempeñó hasta su jubilación.

Siempre al tanto de las últimas novedades editoriales en radiología, estaba en posesión de una amplia biblioteca, cuyos ejemplares no dudaba en prestar a sus residentes, estudiantes o compañeros.

Manolo, como le llamaban sus compañeros y amigos, ejerció también la medicina privada, y en este ambiente emprendedor e innovador fue pionero en el desarrollo de la tomografía axial computarizada y ulteriormente de la resonancia magnética. Fue el encargado de dirigir una de las primeras resonancias magnéticas del país, cuando esta emergente modalidad de imagen era prácticamente desconocida en España.

A finales de los ochenta ganó la plaza de jefe de servicio de radiodiagnóstico del Hospital del Mar de Barcelona, donde culminó su actividad profesional.

Manolo Sanz ha sido un fiel exponente de lo que podríamos llamar la “Edad de Oro” de la radiología española, miembro de una generación irrepetible de grandes profesionales, muchos de ellos formados en Estados Unidos, tras el ejemplo inicial del Dr Francisco Campoy: César Pedrosa, José Cáceres, Juan Castelló, José Bonmatí… a los que la radiología española debe en gran parte su estatus actual y alta consideración internacional.

Gran radiólogo, excelente persona, hombre generoso, abierto al diálogo y al consenso, siempre dispuesto a ayudar a todo el que se le acercaba, Manolo Sanz es recordado con cariño y admiración por todos aquellos que tuvieron la suerte de poder formarse junto a él.