Jamie Ambrose

James (Jamie) Abraham Ambrose (Pretoria, Sudáfrica, 1923 - Londres, 2006) ocupa un lugar único en la historia de la medicina como el radiólogo que, junto con el ingeniero Godfrey Hounsfield, fue responsable del desarrollo del scanner mediante tomografía computarizada. Cuando el 1 de octubre de 1971 realizó la primera exploración mediante esta técnica, el mundo de la imagen médica cambió para siempre.

Natural de Pretoria, inició los estudios de ingeniería en Johannesburgo. Con 18 años recién cumplidos, en plena Guerra Mundial se alistó en la fuerza aérea sudafricana. Movilizado como piloto de combate en la zona de guerra mediterránea, adscrito a la Royal Air Force, pilotó Spitfires entre 1941 y 1945.

Volvió a su país al final de la contienda mundial, llevando a cabo los estudios de medicina, trasladándose ulteriormente a Inglaterra donde inició su residencia en radiología en 1953 en el Middlesex Hospital; tras llevar a cabo un fellowship en 1959, se incorporó al Atkinson Hospital en Wimbledon, en el sur de Londres. Allí se especializa en neurorradiología bajo la tutela del Dr. James Bull que había trabajado en el Hospital de Karolinska, en Suecia, con el Prof. Eric Lindgren desarrollando las técnicas de angiografía percutánea y neumoencefalografía.

En esta época el Atkinson Hospital era uno de los más reputados en este campo, realizándose en el servicio de radiología, ya a principios de la década de los 60, más de 1.000 estudios angiográficos carotídeos al año; pero James Ambrose, convencido de la necesidad de utilizar técnicas alternativas a los procedimientos radiológicos invasivos para el diagnóstico de la patología neurológica, comenzó a desarrollar la utilización de ultrasonidos y de técnicas radioisotópicas para el estudio de estas entidades.

Siendo ya una figura eminente en el campo de la radiología, el Departamento de Salud le propone en 1969 que colabore con un ingeniero electrónico, Godfrey Hounsfield, que trabajaba para la casa EMI, y había desarrollado una serie de ideas sobre una nueva técnica de imagen (años más tarde James Ambrose se enteró de que Hounsfield había sido previamente despedido por otro eminente radiólogo que le consideró como un chiflado). Ambrose, mucho más receptivo, captó de inmediato el potencial de las ideas de Hounsfield, acogiéndolo bajo su tutela e iniciando en 1969 en el Atkinson Hospital, con un equipo de físicos e ingenieros, el desarrollo de lo que sería ulteriormente el primer scanner de tomografía computarizada.

En agosto de 1970 el prototipo ya estaba diseñado y el 1 de octubre de 1971 se llevó a cabo el primer scanner en un paciente vivo, obteniendo la imagen de un tumor cerebral. Tras los ensayos clínicos pertinentes, Ambrose y Hounsfield presentan el primer artículo sobre tomografía computarizada en el congreso anual del Instituto Británico de Radiología en abril de 1972. En noviembre de ese mismo año el prototipo del scanner se muestra ante más de 2.000 radiólogos en la reunión de la Sociedad Americana de Radiología, en Chicago; recibiendo la conferencia dictada por James Ambrose una gran ovación.

Ante la gran demanda de información sobre esta nueva técnica fue Jaime Ambrose el encargado de proporcionarla, convirtiéndose en el embajador de esta modalidad, lo que llevó a cabo más como científico desinteresado que como hombre de negocios, ganándose así el respeto de todos sus compañeros.

Hounsfield recibió por su trabajo el título de “Sir” y el Premio Nobel de Medicina en 1979, y aun cuando Ambrose recibió el Premio Barclay del Instituto Británico de Radiología en 1974, el Premio Anual de la Sociedad Europea de Radiología en 1977 y la Medalla de Oro del Real Colegio de Radiólogos en 1992, existe entre sus colegas el consenso de que, a pesar de estos honores, no recibió el reconocimiento adecuado que merecía por su labor como pionero de esta modalidad de imagen.

Eminente figura del mundo neurológico, al que transformó por completo con su descubrimiento, facilitando la labor de los clínicos y la seguridad y confort de los pacientes, se retiró en 1988, dedicándose a la vida campestre y al cuidado de sus plantas y flores, a lo que era muy aficionado.