Giovanni Di Chiro

Radiólogo italiano (1926-1997) considerado como el innovador e impulsor de la neurorradiología moderna. Dirigió durante 40 años la sección de neuroimagen del National Institutes of Health de Bethesda (USA).

Nacido en Vinchiaturo, una zona montañosa de los Abruzzos, hijo de un maestro de escuela, llevó a cabo los estudios de medicina en la Universidad de Nápoles, recibiendo su diploma de licenciatura en 1949 con la calificación de “summa cum laude”.

Realizó su residencia en radiología en varios hospitales suecos afiliados a la Universidad de Karolinska, entre 1949 y 1953, siendo fellow del famoso profesor Erik Lindgren, uno de los fundadores de la Escuela de Neurorradiología de Estocolmo, donde aprendió las técnicas de neumoencefalografía y arteriografía cerebral, que en el resto de países, en esa época, estaban en manos de los neurocirujanos.

Tras una estancia previa en Estados Unidos, en 1954, en el Boston City Hospital, merced a un Fullbrigt Fellowship, en 1957 se traslada como Profesor Visitante al National Institute of Neurological Diseases en Bethesda, donde con el apoyo de su director, el Dr. G. Milton Shy, organiza lo que ulteriormente se convertiría en su rama de neuroimagen, que dirigió durante casi 40 años.

En 1958 se le diagnostica un ependimoma medular, quedando parapléjico tras la cirugía.

Lejos de rendirse supo adaptarse con gran coraje a esta situación, embarcándose en una brillante carrera como investigador, educador, conferenciante y editor en el campo de la neurorradiología.

Son muy recordadas sus charlas en silla de ruedas en distintos cursos y congresos, moviéndose continuamente adelante y atrás, lo que en ocasiones justificaba que los cables del micrófono quedasen enredados en las ruedas de la silla.

Su interés por la medicina nuclear a principio de los años sesenta fue profético, intuyó el cambio desde la imagen anatómica, en la que entonces se basaba la neurorradiología, al de la imagen funcional, expandiendo así los horizontes de la especialidad mediante la utilización de isótopos para el estudio del flujo del líquido cefalorraquídeo y de la hidrocefalia comunicante.

En 1961 publica un atlas de anatomía neumoencefalográfica, que complementa en 1967 con un atlas de patología. Textos que resultaron de gran utilidad a los neurorradiólogos de la época para comprender e interpretar las imágenes axiales que la tomografía computarizada aportó a partir de 1972.

Otra importante contribución, ésta en el campo de la arteriografía medular, fue la oclusión mediante embolización percutánea de malformaciones arteriovenosas, que describió como tratamiento de elección frente a la cirugía, constituyendo una de las primeras comunicaciones sobre el futuro potencial de la neurorradiología intervencionista. Se le considera también pionero en la utilización del PET para establecer el diagnóstico diferencial entre recurrencia tumoral y necrosis postirradiación, así como en el estudio de la movilidad del flujo de líquido cefalorraquídeo y de la médula espinal mediante resonancia magnética.

Fue uno de los catorce miembros fundadores de la American Society of Neuroradiology en 1962, llegando a ser presidente de la misma. En 1977 fundó el Journal of Computer Assisted Tomography, una de las publicaciones de mayor prestigio en el campo de la imagen axial transversa.

Profesor de Neurorradiología en la Georgetown University y en la George Washington University School of Medicine, su programa de formación atrajo a muchos estudiantes e investigadores de distintos países, destacando siempre por su entusiasta apoyo a los radiólogos jóvenes.

Solicitado conferenciante, se desplazaba con su silla de ruedas a los rincones más alejados y recónditos del planeta sin ningún resquemor.

Galardonado con la medalla de oro de la Radiological Society of North America y de la American Society of Neuroradiology, fue miembro honorario de seis sociedades radiológicas internacionales.

Ciudadano del mundo, era un hombre de gran cultura, amante de la música, la lectura y la historia. Será recordado como uno de los pioneros de la neurorradiología moderna, así como por su ejemplo y fortaleza de carácter que le permitió, a pesar de su minusvalía, alcanzar una plena vida personal y profesional.