Enrico Fermi

Físico italiano (Roma, septiembre 1901- Chicago, noviembre 1954), recibió el Premio Nobel de Física en 1938 por sus trabajos sobre radiactividad inducida. Es considerado uno de los científicos más destacados del siglo XX, conocido por el desarrollo del primer reactor nuclear y sus contribuciones sobre la teoría cuántica. El elemento Fermio, elemento químico número 100, que fue producido de forma sintética en 1952 fue nombrado en su honor.

Nacido en Roma, su historial académico fue excelente, interesándose desde temprana edad por la física. Cursó estudios en la Scuola Normale Superiore de Pisa, obteniendo su doctorado en 1922, impartió clases en las universidades de Florencia y Roma. Nombrado en 1927 profesor de la Universidad de Roma “La Sapienza” la convirtió en uno de los centros de investigación más importantes del mundo.

En 1930 fue invitado por la Universidad de Michigan a dar cursos de verano, pasando desde entonces la mayoría de los veranos realizando trabajos científicos y dando conferencias en Estados Unidos. Impartió también clases en las Universidades de Columbia, Stanford y Chicago.

En 1938 fue galardonado con el Premio Nobel “por sus demostraciones sobre la existencia de nuevos elementos radiactivos producidos por procesos de irradiación con neutrones”. Con sus colaboradores bombardeó con neutrones 60 elementos, logrando obtener isótopos de 40 y la transmutación de átomos del elemento 92, uranio, en átonos de un elemento, el 93, neptunio, no existente en la naturaleza.

Tras recibir el Premio Nobel emigró a Nueva York con su esposa Laura, de origen judio, y sus hijos, comenzando a trabajar en la Universidad de Columbia. Fermi dirigió la construcción de la primera pila nuclear, logrando en diciembre de 1942 la primera reacción en cadena controlada de fisión nuclear. Durante el resto de la Segunda Guerra Mundial participó en el desarrollo de la bomba atómica en los laboratorios de Los Álamos, Nuevo México, dentro del Proyecto Manhattan. Con posterioridad se opuso al desarrollo de la bomba de hidrógeno por razones éticas.

Tras la Guerra, en 1946 desempeñó el puesto de director del Instituto de Estudios Nucleares de la Universidad de Chicago, donde se desplazaban los estudiantes de todo el mundo para estudiar con él.

Fue presidente de la American Physical Society (1953). Los fermiones, el Fermi Nacional Accelerator Laboratory, el elemento químico Fermio y la estadística de Fermi-Dirac reciben su nombre en su honor. El Premio presidencial Enrico Fermi fue establecido en 1956 en recuerdo de sus logros y su excelencia como científico. El departamento de la Universidad de Chicago en el que trabajó durante varios años se llama en la actualidad Instituto Enrico Fermi.

Otro aspecto curioso por el que también es conocido es la Paradoja o Principio de Fermi. La paradoja consiste en la cuestión de si el Universo posee formas de vida inteligente más allá de la Tierra por qué no tenemos ninguna evidencia observacional de ellas. ¿Dónde están? La respuesta de Fermi, obviamente preocupado por su papel en el desarrollo de las bombas atómicas, era que las civilizaciones tecnológicamente avanzadas corrían un grave peligro de autodestruirse por medio del uso de armas nucleares.