El rincón de la historia

William G. Bradley Jr.

Radiólogo americano (30 de julio, 1948-20 de noviembre, 2017) considerado como el padre de la imagen clínica mediante resonancia magnética, autor de un texto de referencia sobre esta materia publicado al inicio de la década de los 80, con el que la mayor parte de los radiólogos dieron sus primeros pasos en esa etapa inicial de esta nueva disciplina.

Habiendo obtenido previamente un doctorado en Ingeniería Química en Princeton, completó sus estudios de medicina, realizando ulteriormente la residencia en radiología bajo la tutela del legendario chairman de la Universidad de California San Francisco Alexander Margulis.

Su formación previa como ingeniero le posibilitó un conocimiento muy preciso de las bases físicas de la resonancia magnética, lo que complementado con su curiosidad y energía le condujo a desempeñar un papel preponderante en el desarrollo e implementación de la resonancia como un instrumento diagnóstico útil y práctico, mostrando una nueva interpretación de muchos aspectos de la imagen mediante resonancia magnética, incluyendo el fenómeno de flujo (echo rephasing) y la disgregación de los componentes hemáticos tras la hemorragia.

Inicialmente dedicado a la práctica privada de la radiología en el Huntington Memorial Hospital en Pasadena y ulteriormente en el Long Beach Memorial Hospital, conjugó ya en esta etapa, de modo magistral, la práctica clínica con la docencia, la innovación y la investigación, a un nivel que fue la envidia de otros departamentos de radiología de centros académicos plenamente establecidos.

Tras esta etapa se trasladó al Departamento de Radiología de la Universidad de San Diego requerido por Ed Holmes, decano de la Escuela de Medicina, con la tarea de mejorar la posición del Departamento dentro del ranking de fondos conseguidos mediante becas de investigación, en esos momentos situado en un muy discreto puesto: el cuarenta y tantos, de todo el país. En un tiempo record, solo ocho años, logró que el Departamento pasase a ocupar la octava posición dentro del top ten de todo Estados Unidos.

Todo ello basándose en los miembros que ya pertenecían al Departamento, pero también reclutando nuevos talentos que serían los futuros líderes en el campo de la investigación, logrando mediante su preclara visión de futuro importantes colaboraciones con la industria para obtener su apoyo en el desarrollo tecnológico y en la obtención de nuevos equipamientos.

Chairman del Departamento de Radiología y ulteriormente profesor emérito de la Universidad de San Diego, estaba orgulloso y agradecido de su colección de medallas de oro de las más diversas sociedades e instituciones: Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA), Colegio Americano de Radiología, Sociedad Internacional de Resonancia Magnética en Medicina (ISMRM), Asociación de Radiólogos Universitarios (AUR).

Galardones concedidos no solo por sus importantes contribuciones y descubrimientos en el campo de la resonancia magnética, sino también por su excepcional servicio a la radiología organizada: fue chairman de la Comisión de Neurorradiología y Resonancia Magnética del Colegio Americano de Radiología, del Comité de Coalición para Investigación en Imagen y Bioingeniería y de la Sociedad Internacional de Estudios Estratégicos en Radiología, entre otros nombramientos.

Adelantado a su tiempo, muchas áreas de investigación de gran interés en los momentos actuales: hidrocefalia, flujo de líquido cefalorraquídeo, esclerosis múltiple, están basadas en sus trabajos iniciales, desarrollados durante más de cuarenta años, siendo su última aportación el redescubrimiento de los linfáticos del cerebro, en la actualidad demostrables en vivo mediante resonancia.

Famoso por su carisma, energía y brillantez, será además recordado por su carácter extrovertido y alegre, que no podía contener.