El Rincón de la Historia: Sidney Wallace


Radiólogo americano (1929-2013), inventor de 26 dispositivos patentados dedicados a radiología intervencionista, tales como las espirales de embolización Gianturco-Wallace, el filtro de vena cava “nido de pájaro”, diversos tipos de stents autoexpandibles o los sistemas de oclusión de ductus arteriosus o defectos atriales.

Inició los estudios de medicina en la Universidad de Temple, Filadelfia, graduándose en 1954. Estaba predeterminado que como hijo de un carnicero “kosher” sería cirujano.

Tras dos años como cirujano de la Armada desarrollando su actividad en Japón y Corea, se sintió atraído por la “oscuridad de la radiología diagnóstica” llevando a cabo esta especialidad en el Jefferson Medical College Hospital de Filadelfia.

Él mismo cuenta la anécdota de que la primera vez que lo visitó su madre en el Departamento de Radiología y lo vio con el largo y pesado delantal de plomo, los grandes guantes plomados y las gafas de color rojizo, exclamó: “Dios mío, tanto tiempo y tanto dinero invertidos para volver a la carnicería”.

En 1963 se trasladó con toda su familia a la Universidad de Lund, en Suecia, donde realizó la especialidad de angiografía. Volvió a Filadelfia y ulteriormente se incorporó, bajo la tutela del Dr. Gerad Dodd, al Departamento de Imagen Diagnóstica del Anderson Cancer Center en la Universidad de Texas, Houston, donde alcanzó el grado de profesor y chairman del Departamento.

En 1968, junto con Cesare Gianturco y Gerad Dodd, funda un laboratorio de investigación del que surgieron en la década de los años setenta y ochenta un sinnúmero de dispositivos, muchos de ellos pioneros en cuanto al concepto y utilización en humanos. De esta época son las espirales de Gianturco-Wallace, el filtro de cava “nido de pájaro”, diversos stents de dilatación coronaria mediante balón o los sistemas de oclusión de defectos atriales.

En 1988 crea un laboratorio de investigación farmacéutica para el desarrollo de sistemas de liberación de fármacos microcapsulados y de ligandos marcados para uso en tomografía de emisión de positrones.

Diagnosticado a mediados de los años ochenta de un carcinoma de células renales, uno de sus discípulos llevó a cabo una embolización preoperatoria del mismo, mediante una técnica desarrollada en el Anderson, que le permitió una supervivencia de 18 años, atribuida a una respuesta inmunológica endógena, sufriendo ulteriormente una metástasis a nivel pancreático, cuya resección le permitió otra década de vida junto a su familia. Una historia increíble por parte de un hombre increíble.

Se retiró en 1996, después de 30 años de servicios distinguidos.

Autor prolífico, son bien conocidos sus artículos sobre linfangiografía, infusión intraarterial y quimioembolización, firmó más de 650 artículos científicos y capítulos de libro. Dispuesto siempre a compartir sus conocimientos con todo aquel que quisiera escucharle contribuyó a la formación de un gran número de residentes.
Demandado conferenciante fue invitado por las universidades más prestigiosas del mundo.

Moderno hombre del renacimiento, fue médico, maestro, investigador e inventor, hombre de negocios, así como también pintor y escultor.

Reseña: Dr. Luis Humberto Ros