El Rincón de la Historia: Fernando De Yarza García

Médico radiólogo aragonés de proyección nacional (Zaragoza, 1909-1979), delegado español en los Congresos Internacionales de Munich y Bruselas.

Cursó los estudios de Medicina en la Facultad de su ciudad natal, terminándolos en 1932 con brillantes calificaciones, especializándose ulteriormente en radiología, junto al ilustre Julián Ratera, gran figura, entonces, de la radiología médica española, en el Hospital Provincial de Madrid durante los años 1934 y 1935, época en la que realizó también los estudios de doctorado.

Reincorporado a Zaragoza, en donde habría de desarrollar su especialidad de modo continuado salvo el intervalo de la contienda civil española (1936-1939), en la que obtuvo la Medalla Militar individual, al término de la misma pasó a dirigir el Servicio de Radiología de Cruz Roja, posición que desempeñó hasta 1962, ocupándose también de su consulta privada.

Dedicó su atención a diversas ramas de la radiología, incluyendo la técnica radiológica. Constante investigador de la belleza de la forma, en la que trabajó con rigor y el amor de un artista italiano del “trecento”, le preocupó siempre mejorar la información que cada documento radiológico podía encerrar.

En su haber figuran una decena de publicaciones, las de mayor entidad, en el Boletín de la Sociedad Española de Radiología, lo fueron en el campo de la técnica del radiodiagnóstico, en muchos de cuyos métodos fue un adelantado en nuestro país: la “técnica anatómica”, alto voltaje, relievografía, radiografía ampliada. Creó en la revista Archivos de la Facultad de Medicina de Zaragoza una sección con el título “La radiografía del mes”.

Dotado de una mentalidad innovadora, con gran visión de futuro, hizo posible, casi con una fidelidad propia de la actual radiología digital, la visualización de las partes blandas en las exploraciones de radiología convencional, mediante la “técnica anatómica” anteriormente comentada, siendo también pionero en la realización de exploraciones angiográficas a finales de la década de los cincuenta, utilizando uno de los primeros cambiadores de chasis que se presentaron en el Congreso de Munich.

Aunque su gran vocación fue el radiodiagnóstico cultivó también con notable acierto la radioterapia, en su momento, 1953, importante fue su trabajo sobre Radioterapia de Chaoul.

Fue delegado español en el IX Congreso Internacional de Radiología (Munich, 1959) y en los de Cinerradiología (actividad en la que fue uno de los primeros cultivadores en España) de Munich (1960) y Bruselas (1963). Participó asimismo como radiólogo en los Congresos Nacionales de Angiología y Urología, parcelas por las que sentía especial interés y a las que aportó importantes contribuciones en aquellos años; varias técnicas con estas relacionadas (radiocinematografía, cistoquimografía, perineumocistografía) son debidas a él.

Delegado en Aragón de la Sociedad Española de Radiología, Electrología y Medicina Nuclear (S.E.R.E.M) hasta 1979, fue Presidente del Congreso Nacional que se celebró en Zaragoza en 1968.

Médico humanista, de amplia cultura, formó parte como consejero delegado del Consejo de Administración de Heraldo de Aragón, diario decano de la prensa aragonesa.

Los que lo conocieron destacan de él su ingente laboriosidad, su proverbial afabilidad y su radical bondad. Su hijo Fernando, continuador de la saga, ha sido también un excelente radiólogo.

Reseña: Dr. Luis Humberto Ros